Sáb. Ago 13th, 2022

Pide ayuda familia compuesta por tres hermanas, de las cuales dos se encuentran postradas en cama por discapacidad permanente

Los Mochis, Sin.- 13 de mayo de 2022. Tal parece que en la vida, el destino, la suerte, el sino o la fatalidad, hace presa y toma el control de cada uno de nosotros, y cualquier intento por quebrantar esa voluntad enigmática que está fuera de nuestro control, resulta una tarea imposible. Como si, inevitablemente nos dejara marcas indelebles y pautara nuestra existencia para siempre. Los designios de Dios, dirían los creyentes aun con el libre albedrío.

Pero también los accidentes, que tampoco son tales, pues el resultado es un conjunto previo de elementos “inesperados” que se combinan, así como los padecimientos o las enfermedades, que igualmente se conforman de “algo más allá de nuestra propia voluntad”, los vemos fuera de nuestro control. Todo ello son Causa y Efecto, en los que por supuesto se puede incidir de diferentes formas.

Una de las cosas que nos distingue como seres humanos es la capacidad de cooperación sobre todo con el más desvalido.

Viene esta reflexión porque, a raíz de que en mi trabajo, que tiene que ver principalmente con la atención a personas vulnerables, conocí a una familia compuesta por tres hermanas; Liliana, de 55 años; Ramona, de 57, y Nancy Cristina, de 45, las tres de apellido Estrada Arce.

Ellas viven en una de las colonias marginales de la ciudad de Los Mochis, y quienes dolorosamente durante más de 20 años han padecido los estragos de ese destino fatal del que hablamos en las primeras líneas. De esta familia es de lo que quiero contarles.

Ramona desde pequeña ha padecido ataques epilépticos; se arrastraba para trasladarse de un rincón de su casa a otro, y con la ayuda de sus hermanas es que podían sentarla. Hoy ya los estragos de esos ataques de epilepsia le afectaron su vista a grado tal que un desafortunado día tratando de apoyarse en una silla, sufrió una caída que le fracturó la columna. Y pese a que ya la han operado, solamente con la ayuda de su hermana Liliana, es que se puede sentar ocasionalmente en su cama. Tiene una Escara en el coxis, que son heridas abiertas que dejan al descubierto carne o hueso. La tratan para ello con una pomada llamada Sufrexal que por cierto no han podido comprar recientemente y que tiene un costo de alrededor de 800 pesos.

Nancy Cristina, cuando tenía 24 años, cayó de la azotea de su casa; en un momento fatal tendía ropa enredándose con su propio vestido. Hoy tiene 45 años. Tiene dañadas la quinta y sexta cervical y no puede caminar absolutamente nada, únicamente puede mover sus manos, depende de una sonda para sus necesidades urinarias y ocupa con urgencia una cánula para traqueostomía, misma que no ha podido cambiar desde hace varios meses, cuando se debe cambiar de manera constante, pues tiene un costo alrededor de 5 mil pesos. Al momento de redactar esta nota padece de alta temperatura y requiere análisis de sus riñones.

Liliana, quien se ha encargado del sustento familiar y se ha hecho cargo completamente de sus hermanas desde que falleció su madre hace un año por Covid-19, tuvo que dejar su empleo como ayudante de enfermería; hoy trabaja ocasionalmente y cuando puede, con un dentista.

Actualmente Nancy Cristina cuenta desde el año pasado, con apoyo de la Secretaría de Bienestar y el de Ramona está en trámite, pero nunca es suficiente cualquier apoyo por el cúmulo de necesidades que requiere esta familia.

Algunas personas de buen corazón han ayudado a esta familia compuesta por tres hermanas e igual han realizado eventos como showers médicos pero las necesidades son permanentes y no acaban. Es por ello que apelando a la ayuda humanitaria de gente bondadosa y de buen corazón, se pide el apoyo ya sea en especie o monetario para atenuar un poco su infortunio, que indudablemente ocupa de su ayuda y su comprensión para hacer un poco su vida de menos sufrimiento.

Es por ello que se requiere de su ayuda de manera urgente: En especie se ocupan de pañales Depend nocturno, pañales predoblados, clonazepam gotas de 2 mgs., butilhiosina, omeprazol, difenidol, salbutamol en spray, cintas microporo, paracetamol de 500 mgs., cánula de silicón número 7 para traqueostomía, guantes, toallitas húmedas, gasas, guantes, toallas húmedas, despensa y en monetario, cualquier donativo se agradece. Pueden depositar a la cuenta de Bancomer número 4152313796264328; a Banamex con número 5256782382963497 a nombre de Liliana Estrada Arce, o comunicarse al teléfono 6681119833.

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